Ciudad Real pierde un diputado regional en favor de Albacete


La caída demográfica va a marcar las elecciones del mes de mayo en Castilla-La Mancha, donde tras las modificaciones introducidas en el reglamento electoral en la etapa del gobierno de Cospedal en el Palacio de Fuensalida, Ciudad Real tendría menos peso en las próximas Cortes regionales a costa de Albacete. De hecho, los votantes ciudadrealeños elegirían siete diputados autonómicos en el mes de mayo, los mismos que la provincia de Albacete, que ganaría el sillón que pierde Ciudad Real, pese a tener cerca de 110.000 habitantes menos.
El descenso de la población en la provincia no explica por sí solo la más que posible pérdida de un escaño por parte de Ciudad Real en el próximo Parlamento regional. Para buscar el origen del mismo hay que remontarse al año 2014, cuando el Ejecutivo que entonces presidía Dolores Cospedal acometió la segunda reforma consecutiva de la ley electoral, reduciendo el Parlamento autonómico desde los 49 electos en el año 2011 hasta los 33 que tiene en la actualidad. Apenas dos años antes, otra reforma impulsada por el propio Partido Popular había aumentado el número de diputados desde los 49 hasta los 53. Con la modificación, que conllevó cambios en el Estatuto de Autonomía aprobados de manera unilateral por los populares, se definieron nuevos parámetros de reparto en los escaños a las provincias, y ese reparto es el que hace que, en las próximas elecciones, Ciudad Real tenga el mismo peso en el Parlamento autonómico que Albacete, a quien supera en 110.000 habitantes, y quede ya a dos escaños de distancia de la provincia de Toledo, con quien tiene una diferencia poblacional de 188.000 habitantes.
La fórmula de reparto haría que un diputado cambie de Ciudad Real a Albacete por un margen muy pequeño. Según la ley electoral, los 33 diputados se reparten de la siguiente manera: primero, se adjudican de inicio tres diputados a cada una de las provincias, por lo que este primer reparto adjudica, a partes iguales, los 15 primeros escaños regionales. Apartir de ahí, hay que obtener la cuota de reparto, que es la resultante de dividir la población total de derecho de la región (2.026.807 habitantes a 1 de enero de 2018) entre los 18 escaños a repartir. Esa cuota de reparto es la cifra de referencia que marca la obtención de diputados para las provincias, por lo que hay que dividir la población total de las provincias por esa cuota de reparto y tener en cuenta, y esto es muy importante, sólo el número entero resultante de la división, sin redondear los decimales.
De esta forma, los 499.100 habitantes ciudadrealeños se traducirían en cuatro diputados, tres para Albacete (388.786 habitantes), un diputado para Cuenca (197.222 habitantes), dos para Guadalajara (254.308 habitantes) y seis para Toledo (687.391 habitantes). Esa primera división supone que se repartan 16 escaños, que sumados a los 15 ya adjudicados de manera previa, suponen 31 de los 33 a repartir.
Quedan dos. El último paso para adjudicarlos tiene en cuenta los decimales resultantes de la división. Esos dos diputados se adjudican a aquellos resultados con una fracción decimal mayor, en este caso, Cuenca y, en las próximas elecciones, a Albacete que superaría por cuestión de décimas a Ciudad Real. De esta forma, pese a tener 110.000 habitantes menos, las dos provincias tendrían en mayo el mismo peso en la composición del próximo Parlamento regional:siete diputados cada una.
un cambio importante. De esta forma, el resultado de sumar los diputados fijos, los obtenidos a partir de la cuota de reparto y los resultantes de tener en consideración las fracciones decimales más altas es que Albacete y Ciudad Real elegirán, si nada cambia, siete diputados en los comicios de mayo, Cuenca seguirá con cinco, Guadalajara otros cinco y Toledo nueve.
El ‘baile’ de diputados electos puede ser importante en las próximas elecciones. Es difícil predecir el reparto de votos que se puede dar en los comicios del mes de mayo, pero sí se puede citar el que se dio en las pasadas elecciones. En la provincia que pierde el diputado, Ciudad Real, el PSOE obtuvo el mayor número de votos y aglutinó el 38,84 por ciento de los apoyos, mientras el PP cosechó el 37 por ciento. El reparto fue de 4 diputados para cada uno. En Albacete, el reparto fue de 3 diputados para el PP(33,66 por ciento de los votos), que obtuvo también menos votos que el PSOE, que con sus tres diputados aglutinó un 33,85 por ciento de los apoyos en las urnas de hace cuatro años.



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