El Sevilla pone al campeón contra las cuerdas

El Barcelona perdió 2-0 en el Sánchez Pizjuán, donde naufragó ayer sin su gran figura, Leo Messi, pagó cara su no convocatoria  y encajó así su cuarta derrota de la temporada, la segunda en Copa, en su visita a un redimido Sevilla, que logró una buena renta para la vuelta en el Camp Nou.
Los hispalenses, con una gran segunda mitad, tumbaron a un equipo azulgrana sin ideas y que echó mucho en falta a la ‘Pulga’, pues tuvo muy poca presencia en ataque y encajó dos tantos, obra de Pablo Sarabia y del galo Ben Yedder, ante la mayor ambición de los andaluces.
Ambos afrontaban con muchas bajas este duelo entre el campeón y el subcampeón del torneo: unas obligadas por lesión (los locales Roque Mesa, Gonalons, Nolito, Gnagnon y los exazulgranas Munir y Aleix Vidal; y los visitantes Umtiti, Rafinha y Dembélé); y otras voluntarias por las rotaciones.
La decisión de Valverde sorprendió. Además de a un fijo como Busquets, y aunque solo jugó media hora en Liga ante el Leganés, dejó en casa al astro argentino, el que siempre marca la diferencia y el gran verdugo del Sevilla, al que le ha hecho 32 goles en 35 partidos.
Revolucionó su once con el debut de su último fichaje, el internacional ghanés Kevin-Prince Boateng.
La cita empezó sin intensidad. El cuadro local salió algo dormido, sin chispa, y ello hizo que el centro del campo azulgrana se adueñara sin problemas del balón.
El conjunto culé arrancó con algo más de fuerza y las ideas más claras, y la conexión entre Arthur, Rakitic y Arturo Vidal, junto a Aleñá, más libre en la media punta, le dio el dominio del juego en el primer tramo de la primera  mitad, pero a su medio campo le costó enlazar con Boateng y Malcom.
El equipo de Pablo Machín no disipó las dudas con las que llegó al partido tras tres derrotas, se mostró demasiado contemplativo en esta fase y tardó en cogerle el pulso a un choque con escasas ocasiones de gol en este período, pero buscó sorprender a la contra o en algún despiste.
El Barcelona, perdido en ataque, perdonó el 0-1 a cuatro minutos del descanso, cuando Malcom, a pase de Arthur, superó al meta Soriano, pero se escoró mucho a la izquierda y lanzó fuera.
En la reanudación, el Sevilla dio un claro paso adelante, se desperezó y empezó a inquietar cada vez más a un Barça sin rumbo y con un bagaje ofensivo muy pobre, incapaz de hallar vías para atacar con sentido y peligro a un rival que sí aprovechó sus acometidas.
Amadou, solo en el área, avisó con un mal remate que se marchó fuera, aunque fue la antesala del 1-0, obra de Pablo Sarabia, al empalmar de volea con la derecha un centro desde la izquierda de Promes.
Esto descompuso al Barça, que no reaccionó pese a que con casi media hora aún por delante Valverde sacó a Luis Suárez y Coutinho por Malcom y Boateng, unas islas en la delantera azulgrana, pero no produjo ningún fruto positivo para los catalanes.
También lo intentó sin éxito Rakitic desde lejos, pero fue el Sevilla el que apretó más y recogió el premio a su insistencia, intensidad y claridad arriba para lograr el 2-0, a 14 minutos del final, al remachar Ben Yedder en el área un pase de Banega.
El Barça arriesgó, pero ni siquiera fue capaz de asediar la meta andaluza, a pesar de los intentos a la desesperada, y sin un plan de ataque claro, de Súárez en un tiro cruzado que se marchó desviado y de Piqué, que cabeceó fuera, ligeramente desviado, un córner, sin que pudieran acortar la desventaja para la vuelta.