Domingo, 24 Junio 2018
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El queso canario, en verano también

18.07.2017 2:54   72 Personas Leyendo  0 Comentarios
Archivado en: Flos, Antonio, Media, Palma, Gran, Final
De: www.abc.es


Año tras año, en la competición mundial más importante dedicada a la producción quesera, el World Cheese Adwards, varios quesos canarios se alzan con medallas en esta particular olimpiada. El potencial de los manjares isleños mostró su apabullante variedad y riqueza en 2009. El certamen se celebraba por primera vez fuera de Gran Bretaña para hacerlo en Gran Canaria, en un claro reconocimiento al queso isleño . La mitad de los premios fueron a recaer en cuajos de las islas ante las facilidades que esta edición ofreció a los productores locales para presentarse. Los expertos mundiales han ido disfrutando así del Flor y Media Flor de Guía, Majorero, Curado Pimentón de Arico, Ahumado de La Palma o el Finca de Uga de Lanzarote, entre otros requesones, en cada uno de estos prestigiosos campeonatos. Sin embargo, y apesar de este entorchado de medallas que han permitido las exportaciones al exterior, el queso canario requiere otro impulso que permita consolidar su fama mundial con la participación administraciones, empresas hoteleras y ganaderos. Se requiere una mayor promoción entre los turistas que nos visitan como en las campañas que hacen en el exterior. Asimismo, se requiere la mejora de infraestructuras e investigaciones, así como que las subvenciones lleguen a tiempo. Otro asunto importante es el relevo generacional de los queseros cada vez más envejecido, tal y como defiende el presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales. Los quesos canarios son el resultado de siglos de trabajo con animales de razas autóctonas y son el producto único que reúne lo más tradicional de los campos de las islas Canarias. No hay otro producto agrario en nuestra comunidad que halla obtenido tanto reconocimiento mundial como sus quesos. Leer más »

La tasca de jueces y políticos: donde Rajoy y Sarkozy compartieron ensaladilla y chipirones

25.06.2017 3:19   56 Personas Leyendo  0 Comentarios
De: www.abc.es


Hace dos años fue famosa la imagen de Mariano Rajoy y Nicolás Sarkozy comiendo en una tasca tradicional de Madrid. Ensaladilla, gazpacho y chipirones fue el menú elegido. Estaban en la Tasca Suprema, en la calle Argensola 7, restaurante centenario de la capital. Lleva décadas siendo punto de encuentro de jueces, políticos, banqueros y periodistas, entre otros, por su proximidad al Tribunal Supremo y a la sede del Partido Popular. «Sarkozy me dijo que si volvía a Madrid regresaría a mi restaurante, salió muy contento», recuerda Fernando Velasco, propietario de la taberna.que compró en 1982. Ya jubilado, desde hace un año alquila el negocio a Iñaki Galipienzo, del grupo hostelero Garden Navarra. El día de la visita de Sarkozy se montó un gran revuelo porque la comitiva estaba formada por 30 personas. Pero en el día a día es muy habitual ver por allí rostros conocidos del mundo de las leyes y de la política. El Fiscal General del Estado, José Manuel Maza, es buen amigo de esta casa, al igual que Rafael Vera o como lo fue en su día Gregorio Peces Barba. El presidente del Gobierno también ha acudido con su mujer, Elvira, y del PP «han pasado por aquí de Rajoy hasta el último mono», asegura Fernando. Y sí, también Bárcenas, «un hombre con mucho carácter, muy sibarita con los vinos». Los días de revuelos o escándalos políticos «hay que reconocer que era difícil encontrar sitio». Su dueño todavía recuerda cuando a las 10 de la mañana ya no podía dar más reservas porque estaba todo ocupado. «He llegado a dar en esta casa más de 70 comidas, porque a veces se doblaban los turnos». Antoñete también era cliente de la casa. Fernando conserva la licencia municipal de apertura de este local, en 1890. «Tuvo dos dueños cuando se llamaba de otra forma y fue Doroteo Yagüe quien le puso el nombre de Tasca Suprema por estar muy próximo al Tribunal Supremo», explica el propietario, quien pudo comprar el local en lugar de tenerlo alquilado como sus antecesores y ahora su sucesor. De los dos primeros dueños poco se sabe, además de la referida primera licencia en 1890. Con Yagüe era la taberna típica donde se jugaba la partida de cartas mientras se saboreaba un chato de vino sobre sus mesitas de mármol. La taberna ocupaba la parte exterior del actual establecimiento, y lo que actualmente es el comedor, era la vivienda de la familia. Le siguió al frente Aurelio Reguera, quien estuvo más de 30 años, y después llegó Fernando. Había sido jefe de compras de la empresa Servial «y no sabía nada de hostelería, aprendí todo aquí». Su mujer Dioni se puso en la cocina y sus tres hijos (dos chicos y una chica) les han ayudado como camareros. «Cogí el restaurante cuando ya estaba un poco de caída y trabajamos mucho, yo hacía de todo», recuerda Fernando. Ha pasado en esta tasca 34 años de su vida con una clientela selecta por el lugar, la antigüedad y la tradición. «Ya tenía fama el lugar y logramos subir bastante el nivel, hemos tenido por aquí a toda la cúpula de la justicia». Evolución de la sociedad La Tasca Suprema ha sido testigo de la evolución de la sociedad española. «Aquí no entraban mujeres y poco a poco ha ido cambiando. Tuvimos a Doña Josefa, la primera jueza y he visto en una mesa de cinco mujeres a cuatro fumando un puro, una de ellas era Sara Montiel», recuerda el propietario. Masiel, otra amiga de la casa, adoraba los boletus que traían de Soria, «la tierra de mi mujer». Era de las que los quería en la cazuela «porque le encantaba mojar el pan». Algunas propuestas de la casa- B.Rodrigo ¿Y cómo aparece en escena Iñaki, un abogado que se dedica a la restauración? «Estábamos buscando restaurantes por esta zona, nos apetecía un sitio castizo y nos hablaron de la Tasca, cuyo propietario se iba a jubilar», cuenta Iñaki a ABC. Fernando no ha querido vender el negocio, sino alquilarlo. Iñaki, por su parte, se ocupa también de los otros cuatro restaurantes de su grupo. En el caso de la Tasca, optaron por hacer algunas obras de remodelación el verano pasado «respetando mucho la estructura». Han optado por quitar los azulejos del interior y darle un ambiente más moderno aunque sigue conservando la esencia de una tasca. Otra de las cosas que más han cambiado son los horarios. «Esta tasca trabajaba para las comidas al mediodía y nosotros estamos promoviendo mucho las cenas», cuenta a ABC. Y es por la noche que están atrayendo a un público más joven aunque es una clientela que varía mucho en la edad. En lo que se refiere a la carta, «mantenemos los platos tradicionales y vamos introduciendo otros como verduras o gazpacho en verano». En esta casa han sido siempre famosos el cocido, la fabada, los callos, el bacalao y el bonito, los chipirones rellenos, la ensaladilla y los espárragos. Y entre los postres, las torrijas. «Aquí era todo natural, excepto los espárragos de bote, pero muy buenos», cuenta Fernando «Y ahora con Iñaki los espárragos son incluso mejores y naturales», añade. No tienen menú del día y el precio medio ronda los 30 euros «aunque depende mucho del vino que elijas porque los tenemos desde 16 a 125 euros la botella, el Flor de Pingus», añade Iñaki. Continúa una cocinera de la casa desde hace 25 años que trabajaba con Dioni y tienen una nueva, de 60 años, navarro-riojana. «Es difícil encontrar ahora cocineras como las de antes y aquí sí mantenemos esa tradición». Iñaki mantiene alguna clientela fiel a los años de Fernando, otra se ha ido y otra ha llegado. Siguen apareciendo jueces y dirigentes pero también bastantes actores. Antonio Resines o Paz Vega, por ejemplo. Y todos los que por la tasca pasan valoran, además de un ambiente agradable, que se mantengan los valores de la comida tradicional. Leer más »

Un paseo con Joaquín Cortés: «Madrid es una terraza con vistas al mundo»

24.06.2017 23:41   60 Personas Leyendo  0 Comentarios
De: www.abc.es


La cita es en un séptimo. Si no es el cielo, se le parece. Resulta que El Corte Inglés en el que he hojeado más libros durante años –y confieso, devorado sus prólogos– que los que mi sueldo me permitía comprar, en el número 52 de la calle de Serrano, se engalana con una soleada terraza acristalada con vistas a la primavera madrileña. Y a la balconada no le falta lo principal, una despensa llena de delicias «gourmet» y una barra, antídoto para depresiones. Un buen cronista le añadiría a esa palabra francesa que suena tan fina -«gourmet»- otra no menos cuqui -«experience»- y con ello completaría el nombre de este local donde nos hemos convocado Joaquín Cortés y yo: «Gourmet Experience Serrano». El encuentro no puede ser más desigual ante mi torpe aliño indumentario. El señor que llega lo hace con un bombín en la mano y un par de perchas con otras tantas camisas de buenas marcas para las fotos durante nuestro tapeo. No viene con pasaporte porque no lo necesita, pero el que tiene en el cajón de su mesilla tiene más sellos que la oficina de correos de al lado de mi casa: Australia, Japón, China, Estados Unidos, Argentina, toda Europa... Y además tengo ante mí a un deslumbrante conocedor de Madrid, de sus rincones, de sus mercados, de sus viandas ecológicas, de sus puestos de flores... Y eso que nació en Córdoba hace 48 años, donde de bien chiquito su madre le ponía los pies en agua caliente, con sal y vinagre, después de zapatear hasta sangrar mientras otros niños memorizaban las capitales de Europa. Pero le ha dado tiempo para todo. Vive cerca de Serrano: a la vuelta de la manzana. Por eso, conoce al dedillo esta terraza en la que se toma un café con leche que convenientemente ha pedido al camarero con los sabores que le gustan, aditivos y sin las lactosas que Dios manda. Confiesa que «para mí Madrid es una terraza con vistas al mundo». Desde la séptima planta se ve una calle Serrano que crepita entre bolsas de papel de marcas parisinas y que se asfixia en los atascos que revientan su estrecha(da) calzada. A nuestro encuentro acude Joaquín con su pareja, Mónica, una psicóloga que fue azafata, de suaves formas y mente alemana, que no pierde detalle de la charla ni de los sabrosos aperitivos que sirven a nuestra vera. Es solo el primer remanso de paz de una tarde de locos para quien ultima sus espectáculos en Barcelona y Madrid –«Joaquín Cortés Esencia», en Teatro Rialto, hasta el 2 de julio–, que le han devuelto a la agenda cultural de España. Su país, donde a sus pasos baten palmas como aleteo de palomas que pueblan el Retiro. Ese Retiro que se ha convertido en uno de los refugios madrileños que transforman al artista, con casa en Nueva York, París, Londres y Madrid, en un paseante más, que calza bambas y se coloca una camiseta de su amigo Armani para corretear por sus sendas. El siguiente destino es un viaje a la nostalgia. A Joaquín le gusta comer bien, que es tanto como decir, en nuestros días, comer sano. Disfruta en Il Tavolo Verde, un lugar donde resulta fácil tomarse unos tomates de huerta que no saben a pavimento o un queso artesanal que no se vende en un súper de barrio. En el número 6 de la calle Villalar, en un ambiente vintage que parece sacado de un cuento decimonónico, con venta de antigüedades y libros, sus recetas orgánicas conforman un lugar ideal para museo del gusto, del buen gusto, en todo los sentidos, con sillas decapadas y aparadores que hospedan la vajilla que cualquier abuela cuidaría como oro en paño. Las flores de Tirso de Molina Mercado de las Flores en Tirso de Molina- BELÉN DÍAZ Tras la muerte de su madre, un episodio tan doloroso como difícil de verbalizar por Cortés, el artista vendió su casa de Tirso de Molina para mudarse al barrio de Salamanca. Sin embargo, en nuestro viaje por los placeres de Madrid no podía faltar la parada en esa plaza que un buen día se rebeló contra su destino marginal y problemático para convertirse en un mercado de flores que Joaquín visita cuando quiere flores frescas, como si fuera Manuel Alcántara y estudiara en segundo de jazmines. No está lejos la plaza de Santa Ana, «donde siempre vuelvo a probar su buena cerveza y algunas tapas». Esas que mi cicerone echa de menos cuando pasa largas temporadas fuera. De las famosas gildas madrileñas a las sofisticadas tostas de foie nada se le resiste a un buen paladar que quema todo en los escenarios y metaboliza cada hidrato de carbono en unos ensayos donde dirige a un equipo de treinta personas. A dos kilómetros de Santa Ana, el Teatro Real de Madrid se alza majestuoso pero esquivo con Joaquín, que lamenta que nadie le haya convocado nunca a su escenario, en una suerte de letanía por lo poco que se valora en España a sus artistas internacionales. «Tienen que ser ellos los que me llamen», sentencia. Da cierto vértigo pasear con él por Madrid en busca de sus rincones preferidos, sus sabores más íntimos, sin sentirse extraño. Alguien como yo tiene la oportunidad de tapear con él... y no estar loca. El artista, con su singular chistera, en un paso de la calle serrano, una de sus preferidas para ir de compras- BELÉN DÍAZ Ha llegado la hora de, como seguro que hicieron la madre de Joaquín y la mía, dirigirnos bolsa en mano a la plaza que en el siglo XXI se llama El Huerto de Lucas, una suerte de mercado ecológico, también restaurante, en la calle San Lucas 13, que vende olores, colores y sabores de otros tiempos envueltos en el celofán de hoy en día. Allí la patata se cuece lentamente, para mantener sus propiedades, y los fideos no son fideos, sino crudos de calabacín que están más buenos que los tradicionales de pasta. Y más si los sirven al pesto de anacardos con parmesano. Los dos comensales no nos podríamos resistir salvo patología mental incurable. Toca acabar el día con dos paradas. La primera tiene que ver con el cine, con una de las salas cuya visita ya adelanta la condición políglota de sus espectadores. A Joaquín le gusta ir allí «porque en esas pantallas se proyectan buenas cintas en versión original que yo no me pierdo cuando estoy en Madrid». Hemos llegado a los cines Renoir de la calle Martín de los Heros, allí donde otros Reyes, que no lo son del baile, acuden muchos fines de semana a disfrutar, como Joaquín, del cine de autor. El artista, que ha participado en la película «La Flor de su secreto» de su amigo Pedro Almodóvar y en «Gitano», de Arturo Pérez Reverte, está preparando un proyecto de cine independiente americano: «Ya tendrás noticias, pero estoy muy ilusionado con mi vuelta al cine y creo que va a sorprender», adelanta. Compras en Serrano Sin esperar la nueva, es hora ya de volver al punto de partida donde empezó un plan B que, créanme, sabe a plan A. En la milla de oro en la que se miran los monederos más solventes, hay tiempo de hacerse unas fotos tocado con el bombín que luce en el cartel de su espectáculo: «Esencia». Reconoce Joaquín que muchas de las cosas que se pone se las regalan diseñadores -Gaultier, Armani...- con los que comparte amistad. Pero, a veces, cuando ella no le ve, se acerca a alguna tienda, como la de Yves Saint-Laurent en Serrano, para comprarle un bolso a su chica, como el que luce colgado en su hombro hoy, para envidia de más de una. Leer más »

La tirolina se ha convertido en un reclamo para los turistas que visitan Toledo

15.04.2017 12:50   60 Personas Leyendo  0 Comentarios
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De: eldiadigital.es


LaLa actividad “Flay Toledo” comienza las 11 de la mañana y termina pasadas las 20 horas. No obstante, hay centros educativos de la ciudad y de fuera que conciertan citas antes para no esperar. ​Lo que comenzó como una actividad con reticencias hoy puede decirse que es uno de... Leer más »

Barcelona impulsa una cooperativa de venta formada por «manteros»

23.03.2017 20:24   77 Personas Leyendo  0 Comentarios
De: www.abc.es


El primer teniente de alcalde de Barcelona, Gerardo Pisarello, ha presentado este jueves la cooperativa de venta, comercio y servicios Diomcoop, creada «manteros» que se dedicaban a la venta ambulante no autorizada, y que trabajará en mercados y ferias de la ciudad vendiendo productos de comercio justo, artesanos y de proximidad. El grupo promotor está formada por 15 personas -3 mujeres y 12 hombres- y se prevé que llegué a las 30 siempre con el objetivo de , ha defendido Pisarollo, dar respuesta a las necesidades de inclusión social, laboral y relacional de aquellas personas que realizan actividades de venta ambulante ilegal. «Hay tres personas de la cooperativa que ya tienen papeles, y la idea es que el resto también los consiga», ha observado el concejal, que ha expresado que, en el proceso de selección, se ha necesitado comprobar si los candidatos tenían antecedentes o si estaban empadronados, entre otros. También ha reconocido que ésta no es «una solución mágica» para el colectivo de manteros de la capital catalana, que Pisarello ha cifrado en unas 250 personas, aunque ha confiado en que se pueda regularizar a todos los que se incorporen a la cooperativa, que ha contado con el apoyo del comisionado de Economía Social y Solidaria junto a la dirección técnica de Barcelona Activa. Todos los miembros han recibido formación especializada durante seis meses para desarrollar el modelo de negocio de forma «solvente y rigurosa», y el proyecto parte de las identificación de las necesidades del colectivo y propone un sistema de intervención cooperativo para dar respuesta a tres factores claves como son la renta, los derechos de la ciudadanía y red. Su creación, que garantiza 234 puntos de venta y tiene como objetivo alcanzar los 500, forma parte de las políticas de ocupación que ha impulsado el consistorio dirigidas a este colectivo, en el que también se encuentran 54 planes de ocupación que se han puesto en marcha dirigidos al colectivo de manteros. Los mercados y ferias en los que se podrán encontrar las paradas de la cooperativa son las ferias de Comerç al Carrer de los distintos distritos, el mercado Fleedonia, Flea Market, el Rastro de la Virgen, Mercat de Segona mà de Sants, el Traster de Can Ricard, y algunas tiendas artesanales que han ofrecido sus espacios de venta. Además, se programaran actividades de difusión cultural y de valores de las personas que realizan la venta ambulante en los diversos espacios de venta, en un trabajo de dinamización cultural y de divulgación de la economía social y de la red comunitaria, así como promoción de iniciativas comerciales nuevas dentro de la cooperativa, como ebanistería, gastronomía africana y promoción artística y musical. Críticas de la oposición Por su parte, el líder del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, Alberto Fernández, ha abogado por una ciudad «sin cooperativas de chatarreros ni sindicatos de manteros» y ha cuestionado la utilidad de la iniciativa. «Esta propuesta no sólo no resolverá el problema del 'top manta', sino que la agravará», porque generará un efecto llamada, ha asegurado el dirigente popular este jueves en rueda de prensa. Ha sostenido que el ejecutivo de Colau «regulariza» con la medida el «top manta», que debe eliminarse porque es ilegal y representa una competencia desleal al comercio que paga sus impuestos, crea empleo y respeta las normas, según él. Leer más »

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